Mostrando entradas con la etiqueta Confesiones del siglo XIX. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Confesiones del siglo XIX. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de octubre de 2011

Interrogatorio al medico que mato a su esposa accidentalmente (Siglo XIX)

INTERROGATORIO AL MÉDICO QUE MATO A SU ESPOSA ACCIDENTALMENTE (SIGLO XIX)

Haber, como me puedo hacer entender en medio de este congreso, antes de que me envíen a la Doncella De Hierro, no es necesario precipitarse en tomar estas medidas y lo que hice lo puedo justificar. Si, yo la asesine en medio mis nupcias matrimoniales y salve decir que no fue premeditado. Por favor no juzguen como mis anteriores esposas también habían muerto ni mucho menos. No voy a negar la muerte de ella, definitivamente no lo puedo negar después de que me vieron botando el cadáver de ella, pero lo explicare de una manera técnica mis señores y sabrán el porqué de la muerte para con mi pareja. Digamos que el sujeto A (Ella), no le gustaba decir lo que desea y mucho menos lo que necesita. Digamos que el sujeto B (Él - Yo) es un bocón de puta madre que dice todo lo que piensa. ¿Nos estamos ubicando?
Digamos que el sujeto A y el sujeto B tienen lo que se conoce para algunos como química, no de la que usted maneja señor Ramos, sino de la que se utiliza para designar que le gustamos física y mentalmente a alguien, que se entienden y así. Digamos que el sujeto A quiere tirar ósea tener relaciones sexuales con el sujeto B, pero el sujeto B quiere hacer el amor (hacer el acto con una idea más humana y amorosa con el sujeto A.
¿En este caso que debía de hacer el sujeto B?, ¿estar con el sujeto A y satisfacerla a pesar de volverse mierda?, ¿el sujeto A debe entender lo que el sujeto B desea y debía de apartarse? ¿El sujeto A y el sujeto B se pondrían de acuerdo en la clase de polvo que querían tener?
El experimento lo realice y el desarrollo fue el siguiente:
El sujeto B enamoro poco a poco al sujeto A hasta que se encontraban en la habitación, los sujetos en cuestión se desvistieron y después de los respectivos cortejos, el sujeto A devasto la espalda del sujeto B mientras este se encontraba gimiéndole al oído plácidamente, el sujeto B estuvo con el sujeto A en las posiciones más aberrantes que habían realizado y al mismo tiempo no aparto su idea de amar. El sujeto A y el sujeto B llegaron al orgasmo mientras el sujeto B empezaba a ahocar al sujeto A. El sujeto A sintió como su respiración se iba retirando poco a poco y como sus neuronas dejaban de hacer sinapsis. El sujeto B, después de llegar se da cuenta que el sujeto A esta muerto.
Es injusto por lo tanto que me hagan pasar a través de las siete sales con los siete candados hasta la Doncella de Hierro. Sepan que este es un cruel aparato de tortura que si bien yo lo traje a este pueblo en nombre de la decencia, apelo a ustedes explicándoles el porque mi acción no debe ser tomada como una acción premeditada, sino una acción de momento. ¿O acaso, no lo han realizado ustedes?

Texto: Hiroshima Nagasaki

lunes, 17 de enero de 2011

Frases de un hereje condenado a la horca...

El destino no esta escrito como decía Voltaire, el destino es solo un pasatiempo de alguien que quiso destrozar cabezas en un tiempo de hambruna de pensamientos. El camino o derrotero que vos te formes tiene que ver mas con lo que poco a poco vas construyendo en tu vida y aun así, vas a ser lastimado por circunstancias ajenas.
El casualismo es lo que manda en nuestra vida. Nuestros momentos de felicidad son resultado de los momentos de tristeza de otros.
Al final decidimos ser egoístas en nuestra alma y escoger lo que queremos ser. Abandonamos el corazón hacia los demás y dejamos a un lado las sensaciones de vacio. Juzgamos y comparamos, teniendo como base nuestra experiencia personal más que lo que nos han dicho y nos atrevemos a soñar. Enredamos los hilos de dudas en nuestras conciencias procurando encontrarnos con las agujas del valor para tejer nuestra alma una vez más con nombres nuevos y con sensaciones de calor.
El destino tiende a llevarnos a socorrernos en un Dios que no se encuentra en la faz de este universo. Alguna vez tratamos de creer en el pero después de ver nuestros intentos fallidos lo tratamos de crear. Ahora lo tratamos de asesinar porque no soportamos la verdad. La simple verdad que dice que estamos solos en este mundo de alter egos y que debemos saborear nuestras victorias y nuestros fracasos como un todo.
El destino no se impone sobre nuestra vida. Las circunstancias son las que nos van formando y dejando huella sobre nosotros. Golpeamos nuestro ser contra la naturaleza esperando moldearlo cuando nuestro instinto es el que nos define como los seres inmutables y metódicos que somos. Dejamos a un lado lo mejor que nos queda, lo que somos realmente, nuestra esencia por hallar verdades en un libro escrito por un crucificado.
Después de todo este manojo de soluciones a la cruel existencia, solo nos resta saber que somos algo y que vamos hacia un punto. La iluminación depende de nosotros y nuestro conocimiento. La iluminación solo depende de la armonía que podamos obtener al sacrificar lo que llamamos adoración por autoestima.
Así este en esta hora, Salem ni sus sacerdotes podrán detener el pensamiento y su libertad.
He dicho…