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lunes, 9 de noviembre de 2015

Partida

Partida

Jazmín no quería sonreírme, llevaba dos días con el ceño fruncido y me esquivaba cada vez que la miraba. Cuando me le acercaba decía que todavía no era tiempo y me dejaba hablando solo, mientras yo trataba de explicarle que la necesitaba.
Hoy por fin ha sonreído. Y su sonrisa es tan hermosa como una bandada de golondrinas migrando, como el sonido de un piano afinado, como si Dios se hubiera tomado dos días de descanso antes de dibujar su sonrisa. Jazmín Se me acercó y me besó, ya es hora corazón. Me entrego un avión de papel y me dijo que pronto se iría, pero que si quería seguirla, debía soplar el avión y allí aparecería el nombre de la ciudad donde ella estaría. Todavía no sé si creer ese artilugio para calmar a un crío como yo, pero le ruego a Dios y al Diablo que funcione, porque sino me enloqueceré y la buscaré por todo el mundo, en cada provincia y en cada sonrisa que me entregue el viento.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Super-humano

Super-humano

Siempre he querido una supermujer, porque soy un superhéroe que anda sin nadie. A veces me siento solo y después de combatir al crimen veo películas, y me masturbo, generalmente los domingos y festivos porque el mal no trabaja los fines de semana, sino que se va a un estado a ver a su equipo, o a una cantina a beberse lo que ha recolectado.

A través de mis supervidas, he conocido muchas villanas, deliciosas, con supercaderas y superojos de esos que embriagan y hacen perder la cabeza. pero después matarme con sus encantos, se van pensando que estoy muerto. Por fortuna, uno de mis superpoderes es resucitar de entre los muertos y reírme de tanta desgracia que pasa por mi vida. Pero ya estoy cansado.

Pues, bien, este es un aviso clasificado para alguna superheroína que quiera venir a pasar un rato agradable y que no quiera matarme.

lunes, 26 de octubre de 2015

Cita N 51

Cita N 51

Tranquilo, John, tómatelo con calma, y yo tocaba su cadera y movía mi mano. Tranquilo, John, mira que quiero conocerte. Y yo besaba su boca y nuestras lenguas se amalgamaban. Tranquilo, John, todavía no es hora. Y yo sonriente me aparté de ella. En ese momento se quedó mirándome con rabia. ¿Qué haces? preguntó. Y yo le dí un beso en la frente, me subí los pantalones, y me fui a dar una vuelta.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Daltonismo

Daltonismo

Desde que nací podía ver solo dos colores, blanco y negro. Al abrir los ojos después de dar mi primer beso, reconocí el color rojo y verde, eso fue cuando adolescente, y desde entonces, por más que buscaba esa sensación, no la encontraba... hasta que conocí a Paula. El morado de sus vestidos, el café de sus morados cuando hacíamos el amor, el rosa de su piel, el tierno naranja de sus palabras; toda la vida me sabía a colores.

Hace poco me dejó, y a pesar de seguir viendo los colores, detesto el mundo en el que vivo. Me di por vencido. Hay labios rojos y miradas azules, pieles negras y auras grises, pero yo sigo sin querer a nadie.

Ando buscándola. Me hace falta el arcoíris de su sonrisa.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Introspeccion (Beso Azul)


Introspección

Abro los ojos, miro, sonrío hipócritamente mientras me quedo sumergido en pensamientos dentro de mi cama. La paciente del pasillo A-19 me dice que soy encantador, que le encanta que tenga una maldita sinceridad suicida (si supiera que tan suicida soy) y que le gusta cómo le gimo al oído mientras le masturbo el sexo todas las noches que nos quedamos juntos sin que los guardias se den cuenta. La paciente del pasillo B-20 me dice que es delicioso hablar conmigo acerca de mis filias y aberraciones, le encanta escucharme antes de que mi lengua se dedique a lamer su sexo. Cada una tiene su fascinación porque cada una ve la vida de un modo diferente. La paciente del pasillo A-19 es de naturaleza visceral, cruda, realista y podría jurar que hasta fatalista, es obsesiva compulsiva por naturaleza. La paciente del pasillo B-20 es tranquila, sumisa, nerviosa y retraída, es esquizofrénica desde los 12 años. Cada una de ellas tiene un don para hacerme sentir bien, sin consumirme totalmente física, mental y emocionalmente, cada una me enamora de modos diferentes, una tierna y comprensiva y otra fría e indiferente.

Sonrío nuevamente, ha pasado media hora desde que mis ojos se abrieron en mi cama y continúo recordando las caras de placer de las dos. Me agarro la polla y me la empiezo a jalar solo con la idea de pensar en el momento de orgasmo de cada una. Son explosivas, a su manera, aunque todavía conservan mucho pudor cada una. Me levanto y me miro directamente a un espejo que hay en mi cuarto. ¿Cómo es posible tener esa mirada tan triste si se tiene lo que se desea? Desde que la enfermedad del beso azul (aquella que hace que las personas sintamos toda emoción maximizada) ha estado en mi vida, los hospitales redujeron su lista, las funerarias aumentaron ganancias y los manicomios fueron aumentando. En este lugar todavía no sabemos quiénes somos los enfermos por dolencias normales y quienes estamos contaminados con el sentir. Ellas (las enfermas) juran que soy demasiado fuerte y que realmente no estoy enfermo, que no siento, juran que mi cabeza es un ente de hierro que simplemente goza a diestra y siniestra. Es una gran parodia, no saben porque yo estoy en este lugar. A pesar de que me visto de enfermero todos los días soy un recluso mas en esta prisión de la locura que me desestabilizo por mis depresiones agudas. Definitivamente, tuve que haberlas matado hace mucho tiempo para no sentir. En algún momento, en algún momento…

Texto: Hiroshima Nagasaki

jueves, 21 de julio de 2011

Pildora Gastrica (Beso Azul)

Píldora Gástrica (14 de julio de 2011)

Sigo consumiendo, consumiendo de aquella droga que me hizo idiotizarme por todo. Soy bulímico a la muerte. Cada vez más me estoy volviendo mierda en mi interior a pesar de la prescripción medica, cada vez intento no ver con negativismo todo a mi alrededor.
Me dicen que es necesario para mí, que es necesario para que esa enfermedad no me dañe mas, pero cada vez la esquizofrenia vuelve a mi cabeza y se alimenta de fantasmas e inseguridades.
No quiero saber más de ella y sigo consumiendo, quiero olvidar sus besos y el impacto en mi corazón. Quiero olvidar el momento que destroce su cuello cuando me dijo que no me amaba, o ¿dijo que me amaba? La situación es confusa por aquellas voces y cada vez fue más nauseabundo el momento cuando estuve dentro del cuerpo muerto de ella. Era más fácil cuando ella se limitaba a sonreír mientras estaba conmigo a pesar de que estaba con su amante de turno. Era más fácil y menos drástico cuando yo me controlaba sin droga, solo con orgasmos. Ahora que esta adentro la píldora solo pienso en el dolor, dolor de mi esófago y estomago. Deseo perforarme y sacar la píldora. No mas droga en forma de rencor en mi interior.


Texto: Hiroshima Nagasaki