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lunes, 23 de noviembre de 2015

Bendicion

Bendición

Después de la guerra, yo todavía escuchaba los gritos resonar en mi cabeza. La última batalla había terminado dos días atrás pero los recuerdos son como astillas incrustadas en la piel que buscan el corazón para empalarlo. Por la noche, gracias al cansancio pude cerrar los ojos y entrar al mundo onírico, sentí su tacto explorándome desde mis pies hasta mi garganta, su aliento se condensaba dentro de mi nariz y me hacía imaginar un prado lleno de flores, donde ella, con sus cuatro brazos, iba bendiciendo a cada guerrero nacido de su vientre. Al llegar mi turno me arrodille, sentí su furia de modo tan maternal que el coraje me invadió y desperté con una nueva fuerza, sin volver a escuchar la tristeza que despide el campo de batalla.

lunes, 19 de octubre de 2015

Bosque

Bosque

Le dije que fuéramos a cazar brujas, era mejor encontrarlas a esa hora en el bosque y acabarlas allí mismo mientras hacían el ritual. Él asintió y contó los cartuchos que tenía, eran muy pocos, siete en total. Después de insistirle durante media hora en el nombre del señor, se cansó de llevarme la contraria y al final entramos al frío bosque, estaba muy oscuro pero a lo lejos podíamos distinguir las luces de las antorchas y los cantos que susurraba el viento. Al acercarnos más hasta llegar al concilio, vimos cinco mujeres. Fueron cinco disparos certeros: a las tres mujeres feas les disparó en la cabeza y a las dos hermosas en las piernas; gritaron tan fuerte que sus gritos se escucharon en todo el bosque pero estábamos lo suficientemente retirados para que nadie, ni siquiera Satanás, les ayudara.

Cazar brujas en esta temporada es hermoso siempre y cuando sean bellas y no se conviertan en lechuzas.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Kagome

Kagome

En algunos lugares de Japón, cuando cae la noche y se escucha crujir el pasto, varios niños se reúnen en el cementerio y entonan una hermosa canción:

Kagome, Kagome, el pájaro se encuentra en la jaula,
¿cuándo la abandonará?
En la noche o el amanecer,
la grulla y la tortuga se deslizan
¿Quién se encuentra detrás de ti?

En ese instante los gritos se escuchan junto con los pasos apresurados. Las lágrimas caen de los ojos de los padres en las lápidas de sus hijos juguetones.

lunes, 27 de abril de 2015

Hechizo

Hechizo

A veces parece como si estuviera despierta. Sueño que vuelve de su letargo y se queda varias noches conmigo, pero la realidad es que vive dentro de mundo onírico. Cada vez más su ausencia hace que sea intolerable dormir tranquilo, y doy largas vueltas por el castillo extendiendo mis alas y quemando algunas cosas. Después vuelvo y me convierto en humano, me acuesto al lado de su cuerpo, la penetro con calma y lloro bajito, sollozado, mientras recuerdo aquellos días donde no la conocía y era libre.

martes, 17 de enero de 2012

Banquete de Sangre

Banquete De Sangre

I

Molly salió de aquella reunión con un mal sabor en la boca. Tocando la calle y su nocturna monotonía se refugió en sus recuerdos cortos de lo acontecido y el por qué sentía ese sabor a cicuta. Cayo en cuenta que fue un gran error el haber contradicho al engendro la mayoría de sus palabras, sentía que era necesario que alguien le dijera la verdad en la cara, aunque en ese preciso momento la verdad no valía la pena comparada con la vida y la idea de perderla.

Caminó por las calles hasta llegar a una calle principal. Los primeros síntomas no se hicieron esperar y la sangre negra salió de su boca sin dar espera a llegar a su hogar. Después de trasbocar lo más fuerte que pudo, estiro la mano y tomo el primer taxi que se detuvo. Siguió sintiendo como las heridas se abrían paso en su cuerpo y supo que todo el rollo era un asunto de magia, mala magia.

II

Molly abrió la puerta del lugar y en medio del olor a su propia sangre, pudo reconocer el aire fétido que bordeaba el entorno. Los pedazos de piel a medio cocinar, los animales despellejados dejados tranquilamente a las ratas y la mala ventilación del sitio le ordeno a su cuerpo una arcada de sangre para combatir el vacio que se formaba en su estomago. Al prender la luz, tiro al suelo los elementos que se encontraban en la mesa de operaciones y se tendió sobre ella. Luego de acomodarse grito fuertemente el nombre de Camila tres veces y sus ojos se cerraron.

III

Al salir y ocultarse el sol, Molly se preparo para la gran batalla. La noche era caos puro, ocultando voces susurrantes y esparciendo dolor entre sus caminantes. Los cuerpos eran bolas de nieve golpeando parabrisas y junto a la tormenta de angustia se incrementaba el numero de caídos por la guerra oculta a los mortales; en la ciudad se disputaban inmortales contra hechiceros, pero para efecto de humanos existía una ola de violencia sucedida por las barras bravas de dos equipos locales y varias bandas pequeñas en otros lados de la ciudad. Molly, sobrevivía con deshonor al esconderse entre los callejones y susurrar lo que le había enseñado Camila para que las sombras la ocultaran.

Camila por su parte, al estar dentro de aquella matanza, logro ver la cara de Rafael. A pesar de los golpes y mordiscos propinados unos meses atrás, todavía poseía esa pequeña inocencia de que todo puede cambiar gracias a su romance de primavera vivido. Los dos seres se contemplaron durante unos segundos (que para ellos fueron eones), mientras cada uno entendía como habían cambiado en todo ese tiempo que no se habían visto. Entendieron que lo que una vez habían sentido estaba muerto y ahora eran enemigos que debían continuar sus caminos, cada uno con dolor y gloria. Camila pronuncio unas palabras en un idioma antiguo en el instante que Rafael lanzaba su mano contra el cuello de ella. Rafael sintió como su mano en vez de apretar, ingresaba en acido que carcomía hasta los huesos. Camila se desvanecía entre el tiempo y espacio aprovechando el instante de dolor.

IV

Al pasar toda una semana después de aquel incidente, John volvió a sanar las heridas que habían recibido su pupila. Observaba a Molly en la cama de la habitación con cariño de padre y decepción de superior. Sabía que no debía acabar con su vida por desacato, pues las bajas sufridas en la guerra fueron demasiadas como para permitirse esos excelsos.

Al despertar, Molly escucho la voz de John retumbar en su cabeza: "¿Viste la luna creciente preciosa, o estabas muy cómoda en ese callejón mientras asesinaban a los demás?". Molly, pasó saliva con algo de dificultad y el hospital le pareció más frio que de costumbre. John le acaricio el cabello, beso su frente y dijo: "Anímate, esto es solo el principio de lo que viene. Es hora de la cacería real. Y recuerda, de esta no podrás huir como lo hizo Camila". Tomando el cabello de Molly con fuerza, lo jalo con asió provocado por el odio creciente y después del acto se retiro de la habitación, dejándola para que se encontrara con sus pensamientos.


Escrito: Hiroshima

lunes, 16 de enero de 2012

Caceria

Cacería

Digamos que todo en esta vida es cuestión de paciencia y precio. La paciencia se debe cultivar en años o segundos y el precio termina siendo siempre injusto.
Digamos que eres manipulable. ¡No te cabrees Molly! es solo una suposición que estoy lanzando al azar y no estoy desacreditando tu buen razonamiento ni fuerza de voluntad. Volvamos al asunto anterior, digamos que eres manipulable, ¿cuánto serás capaz de ganar al serlo?, ¿cuánto perderás por tratar de rebelarte? ¿Valdrá la pena el sufrimiento que padecerás al pensar en vez de ejecutar?
Ahora, supongamos que eres manipuladora. Ahora se nota que te gusta la idea, pero quédate tranquila que esto no ha acabado. ¿Cuánto vas a desear alimentarte de la psique de los demás y desilusionarte al ver que no te obedecen? ¿Cuánto te desesperaras al sentir que ningún es capaz de poder pensar por sí mismo?
La luna creciente esta cerca y si observas bien, sus blancas perlas se asoman deseando sangre. Acá es donde entras a tomar una decisión antes del banquete de sangre que se tendrá en las siguientes noches, ¿Dejaras que te manipulen o jugaras tus mejores cartas para manipularlos? Ten en cuenta que abra una cacería, porque algo es seguro… habrá una cacería. Y la luna se saciara en sangre junto con algunos. Todo está dispuesto para que intentes negociar pero yo se que lo harás torpemente. Salva tu pellejo y ten en cuenta que no se lucha contra el mundo. Se quebraran huesos, sean los tuyos, sea los de ellos.

Texto: Hiroshima

lunes, 14 de septiembre de 2009

La cueva

Delta, despues de destruir aquella mente inerte, salio del inconciente de cristina y la desterro de la ilusion. El miedo recorrio la mejilla de ella en forma de lagrima al recordar todo lo echo por aquel monstruo. Sus manos todavia atadas, trataron de liberarse e ir contra el cuello de Delta, pero la fuerza que tenia no era suficiente. Rapidamente él coloca sus manos en lo que antes de entrar al refugio se conocia como brazo y que ahora solo es cartilago enredado con hueso y se deleita con las suplicas vacias de aquel cuerpo frente a él. Sus ojos cada vez tomaban mas brillo a medida de que ella decia las palabras mas tiernas del mundo:"pero yo te amo... porque haces esto?". Delta parecia importarle poco lo que cristina pensara, solo sentia su sed de placer. Despues de un leve momento, la piel de delta empezo a tornarse de un color oscuro, y sus huesos empezaron a podrirse junto con la carne. La sangre salia de él, mientras ella se reia a carcajadas. Cristina rompio las ataduras y se incorporo, se empezo a reconstruir mientras unas alas salian de ella, estas alas no eran de plumas sino de cartilago. Aquel demonio que estaba dentro de ella no iba a permitir que su cascaron fuera destruido. Alastair cojio las pieles de la guarida y se las llevo mientras perdonaba la vida de aquel ser oscuro... total, el entendia que el placer va atado a el dolor. Condiciones que los humanos copiaban de los demonios.

Dia Fructifero

DÍA FRUCTÍFERO

Andrés descargó su arma contra aquel ser. Vació todas las balas del cargador contra el pecho de aquella criatura, auque aquella aberración seguía en pie. Cuando finalmente esta entidad movió su boca mostrando sus colmillos, Andrés atinó a preparar su cuello pues sabía lo que le esperaba.
Andrés sabía que no debía haber ido a la biblioteca, sabía que ese no era su “territorio”, sabía que su curiosidad infundada por sus amigos con ese jueguito le había costado caro.
Con dolor y resignación Andrés esperó a que este sujeto consumiera parte de su sangre. Luego sucedió el desmayo mientras escuchaba una voz femenina, dulce y siniestra decir: "Andrés, ¿realmente no creías en vampiros?".


"Aprenda a comportarse con la gente y a ganarse amigos. De ahí dependerá no solamente su felicidad sino su éxito en la vida y la gente lo ayudará con gusto, cuando en otra forma, no lo ayudarían ni por obligación. Una persona agradable es bien recibida en todas partes.
- Urbanidad de Carreño-


Luego de sentir como terminaba con la vida de aquel joven al consumir su espesa sangre Raquel sintió pesar por esté. Recordó la grata sonrisa que Andrés le dedico al entrar en la biblioteca y los ojos de esté al recorrer con ilusión el pasillo destinado a libros de ocultismo. Raquel sintió pesar por como la vida de Andrés se había terminado entre sufrimiento y éxtasis al secarlo completamente.


“Uno de los objetos a que debemos consagrar mayor suma de atención y estudio es el hacer agradable nuestra persona, no ya por el conocimiento y la práctica de los usos y estilos de la buena sociedad, ni por la dulzura de nuestro trato, sino por una noble y elegante exterioridad, por la delicadeza de nuestros movimientos, por la naturalidad y el modesto despejo que aparezcan siempre en nuestro cuerpo, sea cual fuere la actitud en que nos encontremos”
- Urbanidad de Carreño-


Raquel fue muy recursiva para tratar de desaparecer el cuerpo marchito de Andrés. Alistó los cubiertos y con cierto tono irónico bendijo su próximo alimento a consumir. Empezó a cortar poco a poco la pulposa y todavía caliente carne para saciar su gran defecto.

“Las personas de buena educación, si bien no se exceden nunca en la mesa, tampoco dejan de tomar lo bastante para nutrirse; manifestando de este modo a los dueños de la casa la complacencia que experimentan, y haciéndoles ver que han tenido gusto y acierto en la elección y preparación de los manjares.”
- Urbanidad de Carreño-


Al acabar el brazo y sentirse llena, pensó en cómo explicaría el cuerpo restante y el charco de sangre. Explicar todo esto en una biblioteca. Explicar esto en la más antigua y prestigiosa biblioteca de la capital y una de las mejores sistematizadas de todo el estado. Seguía pensando todavía más como explicar al vigilante que estaba atónito mirando la escena.
Rápidamente pensó en el crudo invierno que se acercaba por esa época y lanzó el cuchillo contra el vigilante de noche. Cortó sin delicadeza el cuello de este acabando con los gritos de dolor que salían de su boca. Se dirigió a la sala de cómputo y sutilmente borró las cintas de vigilancia mientras le daba gracias a ese cursillo que había tomado vía Internet y termino su ronda nocturna aseando el pasillo con jabón, cera, un trapero y provisiones de carne para una semana bien conservadas en el congelador.

Debe ponerse un especial esmero en el orden y decencia de los aposentos que ocupan los criados, así por estimación hacia ellos, como por nuestra propia dignidad y decoro. Es imposible por otra parte, que seamos servidos con exactitud, y sobre todo con aseo por personas que se acostumbren a vivir en el desorden, y a despreciar, en lo que personalmente les concierne, aquellas reglas que han de aplicar en nuestro servicio.
- Urbanidad de Carreño-

Texto: Hiroshima

En Brazos De La Muerte

EN BRAZOS DE LA MUERTE

Deseando acelerar el tiempo, Valeria miraba angustiosamente la luna notando (para su desgracia) que habían pasado diez segundos desde que la última vez que la miro.

Su fiel, su amado, su compañero creado de sus propios huesos y sangre no asistía a la cita puesta antes de partir. Valeria no sabía si esté había sido destrozado en búsqueda de aquel conocimiento antiguo para destrozar a la criatura venida de la misma oscuridad.

Pasaron las horas lánguidamente hasta que Víctor la encontró sentada cerca al árbol del deseo. Víctor era un hombre (o por lo menos su envoltorio en ese momento) alto, esbelto, con cabello castaño, ojos negros, piel blanca y sonrisa burlesca. Después de los segundos tensos posteriores al encuentro empezaron a luchar bajo la luna. Valeria lanzaba conjuros antiguos con lenguajes antiguos que a pesar de lo poderosos no dañaban a aquel ser que conocía peores sacrilegios desde tiempos inmemoriales. Valeria con lágrimas en los ojos presa del pánico por saber su muerte cercana al sentir su espalda atravesada por una garra, pronuncio tres palabras para inmolarse y llevárselo al mismo averno pero Víctor seguía sonriente sin ser dañado ni siquiera por el mismo fuego purificador. Víctor sacudió su garra desechando la gran cantidad de sangre y piel de su víctima y saco su lengua con gran frenesí escuchando la armonía de gritos que profería Valeria.

Víctor reía mientras Valeria se tambaleaba con su cuerpo maltrecho presa de la desesperación de morir sin haber acabado su tarea. Víctor lanzo su garra apuntando al cuello de Valeria y justo en el instante que iba a decapitarla, sintió como una luz de magia enoquiana atravesó su pecho. El dolor que sintió Víctor era demasiado agudo para un ángel en redención haciendo que su cuerpo humano entrara en estado de coma profundo. Otro golpe de luz de esta misma magia hizo que Víctor saliera del cuerpo despedido directamente hacia el abismo mientras juraba venganza.

Una de las parcas veía con detenimiento el hilo de la vida de Valeria, ya casi a punto de ser cortado por su otra hermana. Valeria era sostenida en el campo de batalla por su amado, cerró los ojos al sentir la poca fluidez de sangre en su cuerpo y comenzó a llorar las noches que no podría volver a verlo.
Caronte estaba reclamando lo poco que quedaba del alma de Víctor para su nueva colección, mientras registraba a Valeria en la lista de los habitantes de los campos elíseos.

Texto: Hiroshima Nagasaki
Imagen: Ian Francis

Luna Llena

LUNA LLENA

Rafael sintió su corazón destrozado junto con sus nervios aquella noche. Se dio cuenta como la relación con Camila iba en picada igual que las acciones de una empresa de Diseño de modas en un desastre nuclear, no sabía si llamarla a arreglar los malentendidos creados la noche anterior o dejar que las cosas se enfriaran para extinguirse.
Camila por su parte deseaba sentir aquella energía que alguna vez sintieron cuando la relación empezaba. Sus demonios internos combinados con sus problemas externos hacían que hablar de sus sentimientos fuera tan difícil. Ella sabía que era hora de encarar la situación, era hora de mostrarse como era y así cambiar el mundo de fantasía que la rodeaba por la realidad tan negra que ocultaba.

Camila comenzó a prepararse para salir a dar una gran caminata nocturna, alisto su gabán negro y sus vaqueros. La ciudad se volvía cada vez mas caótica y los diarios hablaban de peligrosas bandas que saqueaban a los ciudadanos, concluyendo así que era "peligroso" usar su pantalón de cuero favorito, no por el daño hacia ella, sino por el daño que ella podía proporcionar a los demás. Además como alguna vez hablaba con un colega, la sangre agitada de ladrón no sabía muy bien. Se coloco una blusa morada y las medias negras que acostumbraba a usar en ocasiones de suerte. Llamo a su mentor a decirle que esta noche no la esperara debido a que cumpliría con algunas visitas relacionadas con su anterior trabajo. Habían pasado muchas noches desde que había visto a Rafael con un único objetivo y también deseaba arreglar las cosas con él. Camila sabía que era hora de actuar asegurándose que su mentor no debía saber lo que estaba tratando de hacer, lo último que quería era su cabeza en una bandeja de plata.

Camila y Rafael habían acordado encontrarse en el parque argumentando que sería bueno hablar de lo que sucedía en la relación aparte de eso, las salidas nocturnas eran buenas para el alma. Sabían que los demás se quedaban en la basura de la tecnología, puesto que a pesar de utilizarla demasiado en su vida no se asimilaba a la magia que existía en el arte.

Rafael llego a la cita cinco minutos temprano con la esperanza de poderla ver desde lejos y contemplar sus ojos cafés. Pensaba en sus manos que lo cautivaban demasiado haciendo que su tacto se enloqueciera cada vez que rosaba su espalda. Camila llego al lugar indicado diez minutos tarde. Hablaron primero desde una distancia prudente hasta que sin darse cuenta empezaron a acercarse uno al otro instintivamente, se cogieron de las manos mientras se miraban en medio de silencios cómodos y aparecía en la mente de cada uno una especia de romance de primavera al sentirse mutuamente los poros. El veía sus labios carnosos de manera provocativa mientras ella veía el cuello de él de la misma forma.

La noche transcurría en perfecto con besos, abrazos, caricias en partes prohibidas. El se devoraba la boca de ella y ella se relamía en estado de éxtasis al sentir el corazón de él agitarse. Rafael empezó a sentir unas punzadas en el pecho, justo cuando ella iba a morderlo para vaciarlo y obsequiarle la eternidad, se revolcó apartándose bruscamente de ella y empezó su trasformación. Sus piernas se agrandaron junto con su abdomen, en su piel le empezó a salir pelo en gran cantidad y el tamaño de su cuerpo en general aumento hasta ser un ser peludo y monstruoso de casi tres metros.

La noche siguió su rumbo para finalmente Rafael despertarse dos horas más tarde. Miro a su alrededor y se encontró con sus ropas manchadas de sangre, el gabán que tenia Camila rasgado y la calle perturbadoramente sola. Al notarse en ese estado y sintiendo una terrible jaqueca trasboco lo que quedaba en su organismo del almuerzo consumido esa tarde. Rafael comprendió que había cambiado, no sabía si para bien o para mal, pero nunca se había sentido tan rejuvenecido y lleno de vida. Mientras él estaba consternado un hombre fornido, alto, de piel morena, cabello negro y con descendencia gitana venia avanzando en medio de la calle, le hablo explicándole a Rafael que era lo que había pasado, que era la trasformación que había sufrido, quien era realmente y el significado de defender a Gaia por encima de todas las cosas.

Camila estaba en lo alto de la copa de un árbol. Con su cuerpo maltrecho y lejos de aquel incidente se encontraba llorando lágrimas de sangre. Su herida en el pecho era demasiado grande junto con el dolor que se producía en ese instante al ver a su amado tan lejano, solamente aparecían en su cabeza las palabras "si tan solo lo hubiera realizado antes".

Texto: Hiroshima Nagasaki